El calor durante una tarea exigente no equivale siempre a una avería. Conviene observar si hay apagados, pérdida de rendimiento, ruido distinto o una temperatura que cambia respecto al uso habitual.
Deja libres las salidas de aire
Coloca el portátil sobre una superficie firme. Evita mantas, cojines y objetos que tapen las rejillas. Revisa también el espacio alrededor de una torre y comprueba que sus ventiladores pueden mover aire.
Identifica cuándo aparece
¿Ocurre jugando, exportando vídeo o incluso sin aplicaciones abiertas? Anota la tarea y el momento. Revisa qué programas están consumiendo recursos, sin cerrar procesos que no reconoces ni cambiar servicios de una instalación de empresa.
No uses una cifra universal
Las temperaturas normales y los límites dependen del procesador, el diseño y la carga. Consulta las especificaciones del fabricante y el sensor que mide cada herramienta. Una lectura aislada no permite decidir que todo el ordenador está averiado.
Limpieza y mantenimiento
Puedes revisar el exterior con el equipo apagado y siguiendo las indicaciones del fabricante. Abrirlo, desmontar ventiladores o cambiar pasta térmica exige conocer el modelo y las precauciones de trabajo. No hay una frecuencia de cambio idéntica para todos los equipos.
No introduzcas líquidos o herramientas por las rejillas. Si hay batería hinchada, olor a quemado o apagados repetidos, deja de utilizarlo y consulta al taller.
Cuándo pedir una revisión
Si la ventilación exterior está despejada y el problema continúa, puede hacer falta comprobar el sistema de refrigeración o los componentes. En nuestro taller valoramos el equipo y te explicamos las opciones antes de reparar.