Un correo fraudulento puede parecer de un proveedor, banco o compañero. La prevención necesita señales reconocibles y un procedimiento sencillo para comprobar dudas, sin culpar a quien recibe el mensaje.
Revisa petición, remitente y contexto
Desconfía de urgencias inesperadas, cambios de cuenta para pagos, solicitudes de claves y archivos que no esperabas. El nombre visible del remitente no demuestra quién ha enviado el correo. La buena ortografía y un logotipo tampoco lo prueban.
Estos son ejemplos habituales, no casos reales documentados de nuestros clientes: una factura con una cuenta bancaria distinta, un aviso de acceso que pide abrir un enlace o una supuesta instrucción urgente de dirección.
Comprueba por un canal conocido
Antes de pagar, compartir datos o abrir un archivo dudoso, consulta a la persona u organización utilizando un teléfono o canal que ya conozcas. No uses como única comprobación el contacto incluido en el mensaje sospechoso.
Una empresa puede enviar una solicitud legítima de documentación o datos. Lo importante es verificar identidad, necesidad y canal seguro; no afirmar que ninguna empresa pide información bancaria por correo.
Facilita que el equipo pregunte
Definid a quién avisar y qué información necesita: mensaje, hora y acción realizada. Las prácticas de formación deben ayudar a reconocer riesgos, sin ridiculizar errores ni promover miedo a informar.
Si ya se abrió el enlace
Interrumpe la interacción y avisa al responsable técnico. Indica si descargaste algo o facilitaste credenciales. El equipo decidirá revisión de sesiones, cambios desde un dispositivo de confianza y medidas sobre cuentas o equipos.
En Ecomputer León estudiamos protección, accesos y formación según vuestra instalación. Consulta tu caso con el equipo.