Cuando falla una herramienta de trabajo, el coste no se limita a la reparación. También puede haber tiempo sin actividad, tareas pendientes y pérdida de información. El mantenimiento busca reducir esos riesgos y preparar una respuesta.
Qué conviene revisar
Inventario, actualizaciones, accesos, estado de equipos y copias son áreas habituales. El plan debe concretar qué se revisa, con qué frecuencia y quién atiende los avisos. No todos los servicios incluyen las mismas tareas o visitas.
Un ejemplo para calcular, no una promesa de ahorro
Si diez personas pierden dos horas al mes y se utiliza un coste orientativo de 30 euros por hora, el cálculo sería 600 euros mensuales. Es un ejemplo hipotético: cada empresa debe usar sus datos y no todo ese coste se evita contratando mantenimiento.
Compáralo con incidencias reales, necesidades de continuidad y presupuesto. Evita decidir solo por una cifra de ahorro estimada.
Distingue monitorización y atención
Las herramientas pueden generar alertas automáticamente. El horario humano, las visitas y los tiempos de respuesta se acuerdan en el servicio. No se debe interpretar la vigilancia automática como disponibilidad personal a cualquier hora o resolución en minutos.
Qué preguntar antes de contratar
- Qué equipos y aplicaciones cubre el plan.
- Qué tareas, capacidad de copia y visitas están incluidas.
- Cómo se informa de incidencias y cambios.
- Cuándo se atiende y qué servicios se presupuestan aparte.
Plan según vuestra instalación
El ejemplo publicado de Plan Aralaiz 360 para un autónomo o un equipo es de 29 € + IVA al mes, con EDR, copia de 500 GB y mantenimiento remoto. No es una tarifa general para cualquier red. Consulta mantenimiento o cuéntanos vuestro caso para preparar una propuesta.